El concierto de Michael Bublé fue genial. Luego holgazaneé durante toda una semana y a la siguiente ya me fui. Me tocaban las vacaciones.
Redescubrí el autobús, jugué a los bolos, cené y comí con mi familia, comí y cené con mi familia, toqué la batería, toqué la guitarra, canté, disfruté de mis amigas, zampé helado, me fui de tiendas, me senté sobre el verde césped del parque, bebí limonada, me bañé en la piscina, encontré a un viejo amigo y jugué con Neko. Pero para cuando quise darme cuenta de lo bien que me lo estaba pasando, me tocaba volverme.
Y eso fue lo que hice.
En el aeropuerto me entró un bajón después de toda la efervescencia de esa semana. Me sorprendió que me costara tanto calmarme, aún así cambié el chip y monté en el avión.
Después de un viaje algo largo para mí, llegué a casa y sentí lo mucho que me gustaba. Entonces fue cuando me asaltó un sentimiento agridulce. Esto se acaba. Qué lástima me da el dejarlo atrás pero estoy bastante ilusionada con mi futuro próximo. La incógnita me hace que piense bastante en ello y la curiosidad me convierte en una impaciente. Siempre se puede ir a peor aunque algo me dice que no será así, probablemente el optimismo, que de forma extraña ha decidido acampar en mí.
Y en el resto de mi cuerpo, donde éste no alcanza, mi realismo sigue diciéndome qué bien que estás.
Mi trabajo. Algún día escribiré porqué me gusta tanto.
Otras cosas buenas que están por venir: el sol, M, un mes en el que no estaré sola, y… una mudanza.
Ya no me resulta algo malo, sólo quiero mirar hacia delante, necesito seguir avanzando.
He subido de nivel y ahora voy a toda leche arriba de mi chocobo.
Noto como se me ha ido la pinza. Por cierto, feliz aniversario.
Listening…
Las flores que nos regalaban se cuidaban solas o se estropeaban,
Depende de quien trajera nuestro regalo a casa,
La gente nos sonreía o disimulaba sin ninguna gracia,
Y los brazos se nos juntaron para ser algo más grande que el universo.
Ahora las cosas no van tan bien,
Podríamos decir que todo huele.
Casi todas las personas buenas que me rodeaban,
Eran la peor basura que puedas tirar,
Cerdos, ignorantes, sois unos hijos de puta,
Lo siento no puedo evitarlo, de verdad que no puedo evitarlo.
Algunos me aconsejaban que me rindiera o que me callara,
Yo era el dedo en el culo de todo aquel que me cruzaba.
Los días iban pasando y todavía tú no llegabas,
Y otros llenos de mierda no me miraban ni a la cara.
Pero ahora para ellos ya no está tan bien,
También podríamos decir que es una pena .
Que casi todas las personas buenas que me rodeaban,
Fueran la peor basura que puedas tirar,
Cerdos, ignorantes sois unos hijos de puta,
Lo siento no puedo evitarlo, de verdad que no puedo evitarlo.
Cerdos, ignorantes, sois unos hijos de puta,
Lo siento no puedo evitarlo, es verdad que no puedo evitarlo.
Si a alguno que escuche esto le sentó mal o le quemaba,
Que sepa que yo no opino que solo cuento lo que pasaba,
Y si no puede aguantarlo que piense un poco que esto se aclara,
Que si no te gustó esta letra tenemos guerra declarada…
Iván Ferreiro – Farenheit 451
No debí ponerla antes de escuchar el disco completo pero es que me viene tan idónea esta canción…
Esta semana estoy algo nerviosa, parezco un pequeño bichillo que salta de un lado para otro hasta que toca la cama y entonces se paraliza. El sol ha salido y nos ha calentado. ¿Es cierto que al fin ha llegado la primavera? Si es un sueño que no me despierten que necesito seguir produciendo vitamina D.
A pesar de todo, gracias por tratarme tan bien. Prometo gastar más dinero en ti (aunque eres tú quien me lo proporciona) y adorarte siempre, ya sea aquí mismo o estando lejos.