19 June, 2007

Quemadísima

Llega un momento en el que la situación me satura tanto que acabo farfullando por los rincones diciendo barbaridades que tan sólo puedo oír yo.

Nunca he sido una persona quejica y aunque sea la señorita impaciente aguanto carros y carretas. Pero coño, es que me he pasado un año callada como una puta y ya he llegado a mis límites (ahí va otra lindeza). ¿Será que la indignación me hace ser malhablada? Me refiero al trabajo.

Y lo peor es que el trabajo en sí es muy agradable pero mirando a la empresa (o algo) resulta asqueroso.

Llegará un día en el que todo ese carácter que dormita por educación y por un el interés económico se despierte y deje paso a los cuatro jinetes del Apocalípsis, diga cuatro cosas bien dichas (o seis o siete, u ocho, …, porque mira que tengo para decir) y ya no vuelva jamás.

Lo cierto es que mi día empezó siendo asqueroso pero al final pude disfrutar mucho de la familia. Feliz cumpleaños mamá. Tú sí que tienes el cielo ganado.


tags: familia, personal

1 comentario




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el 2 July,

Maru, escribió:

Te entiendo. El mundo está hecho así, o mejor dicho, está construido así… Hay que empezar a construir las cosas sobre nuevos valores… Hoy en día la moralidad deja mucho que desear…



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