Listening…
¿No ves que lo nuestro es raro?,
Sigue intacto en mil pedazos y no logra romperse.
Respira ileso en sus estados graves,
Tanto hablar del fin que ahora apenas duele.
Y aún así, te reirás, volvería a revivirlo sin dudar.
Podría ser tan fácil, sería espectacular,
Si fueran reversibles aquellas noches de incendio.
Más noches reversibles para saborear,
Las horas más humildes con un placer más intenso.
¿No ves que si hemos perdido,
hemos ganado historias que contar? Más que algunos tienen.
Recuerda que si caímos en picado,
Es porque a veces fuimos nubes con la mente.
Si pudiera transformar nuestras noches en un ciclo sin final.
Podría ser tan fácil, sería espectacular,
Si fueran reversibles aquellas noches de incendio.
Pero eso es imposible, el tiempo ganará,
Entonces sólo espero que cuando vuelva a sonar…
Tú pierdas la vergüenza y grites: oh, oh, oh…
Grites: oh, oh, oh… Creo que voy a empezar a romperme, oh, oh, oh…
Grites: oh, oh, oh… Y ya no me importa que mire la gente… y oh…
Oh, oh, oh… Creo que voy a empezar a romperme…
Oh, oh, oh… Creo que voy a empezar a romperme…
Oh, oh, oh…
Love Of Lesbian – Noches Reversibles
De pronto, un buen día dejé de sentir el aire que corría entre los edificios de las calles. Los teléfonos habían muerto y ya no vibraban ni sonaban continuamente. Las personas se encontraban congeladas en las aceras o en sus sofases que podía ver tras sus ventanas o balcones… La ciudad se había petrificado.
Sólo quedaba la música y yo y mientras una se limitaba a existir, la otra sobrevivía en aquellas circunstancias.
Pero de entre todas las sensaciones que pude experimentar, encontré serenidad al saber que a pesar de que tú te fueras para siempre mi mundo volvería a ponerse en marcha tarde o temprano. Porque la música todavía seguía sonando…
Siento que siempre te voy a querer pero que ahora ya sólo formas parte de mi nostalgia.
New layout!
Me encanta, lo he apodado “el antagonista de la nube” al tener varias cosas en común con aquel diseño pero otras totalmente opuestas. Y lo dejaré tiempo, tiempo, tiempo… quién sabe cuánto.