Había una vez…
Una historia que quería ser contada pero nadie quería hacerlo porque no era una historia alegre aunque tampoco tenía un mal final. Simplemente era una historia, de entre tantas, que quería ser contada pero tampoco nadie sabía por donde empezar.
Yo recuerdo cosas, trozos, páginas rotas pero poco más. No lo suficiente como para auto otorgarme el título de narradora.
Se me han perdido párrafos, algunas líneas murieron y a otras las asesiné. Quise cambiar palabras, pero lo escrito es como lo hecho, que hecho está. Así que escrito quedó.
También te echo de menos. Pero no sé en qué momento más.
Arriba del trenet, maldiciendo una ciudad, comiendo helado, encontrándonos por primera vez, diciendo lo que es hasta hoy el último adiós, subiendo las escaleras en caracol de una iglesia, poniendo la fecha a los sobrecillos de azúcar, fotos.
Cosas que siempre me recordarán inevitablemente a ti: Sora, mi chaleco que llevé en Granada, Simple & Clean, los trenes, The Reason.
De todas las veces que nos vimos casi siempre fue en un lugar distinto. Sigamos con esa serie, yo ya me cambié de lugar ahora solo falta que vengas tú.
Yo siempre te echaré de menos.