Aunque el post esté fechado como viernes 20 porque casi siempre escribo a partir de las doce de la noche, ayer era miércoles y tenía mi cita para mi National Identity Number.
Como llegamos antes de tiempo nos fuimos a tomarnos un cafecito y un milkshake de chocolate blanco. Estaba para morirse de rico aunque los batidos de Z siempre se extrañan. Luego, una vez que fui a la cita, me encontré con una amable mujer inglesa que dijo que mi inglés era bueno, cosa que me subió muchísimo el ánimo. Creo que el truco es tener más confianza en mí misma y pensar que cuando no me entienden, no es sólo porque lo esté diciendo mal, sino que también se da el caso de que el otro sepa igual o menos que yo.
Luego nos fuimos por el Soho y Covent Garden, dejé otro currículum (qué raro), y nos fuimos a comer. Tocaba restaurante Tailandés. Yo me zampé dos platos porque era buffet y estaba delicioso, y hubiera seguido comiendo si no hubiera sido porque quería levantarme de la silla.

A la tarde entré a otro bar y dejé mi currículum. Me preguntaron si era francesa, ¿francesa yo? por favor, cada vez me tachan de un sitio diferente. Caminando por ahí nos encontramos con el centro cultural de Korea y nos animamos a preguntar. Dejé mi e-mail para que me informaran sobre las clases de coreano que se impartirán en Septiembre. A saber dónde estoy yo entonces…

Conseguimos los pendientes, nos sentamos frente a Trafalgar, paseamos… Me gustaría escribir todo lo que hago pero es imposible, y aunque sólo dejo de escribirlas nunca las dejo marchar.
Nao