Un ángel falso.

  • 21 February, 2008
  • capítulos: Londres

Londres, esta ciudad ladrona de corazones y corduras, tiene sus días. No, no, no los tienes tú. Londres es perfectamente capaz de decidir por tí si vas a tener un día bueno o si vas a volver a tu habitación muertecita de asco diciendo que te vas a tu casa en España y se acabó.

Hoy me ha pasado una de esas cosas.

He ido al médico (experiencia peligrosa en esta ciudad. Sé de gente que ha ido con una simple infección y ha salido con algún trozo de cuerpo de menos), me he sentado, y he abierto mi libro de Agatha Christie, para leer mientras esperaba.

Y he empezado a leer.

“Pray for us”, me ha dicho alguien.

Una mujer negra estaba sentada detrás de mí, con una niña negra durmiendo en su regazo.

Pues resulta que la mujer estaba esperando a ver si su hijo sobrevivía al atropello de la noche anterior. Y la mujer, desesperada, no tenía cómo desahogarse. A mí, como me ha parecido de mala educación pasar de la pobre, me he sentado más cerca de ella y le he dicho.

“I will.”

Pues se ha tirado como diez minutos de reloj hablando sin parar. Así estaría, dicendo las típicas gilipolleces que se dicen en estos momentos. Gilipolleces, sí, pero que se recuerdan para siempre.

“God bless you, you are an angel, you have a rainbow around you, you are made of light like with your light skin (y no sé que manía tienen los negros de fascinarles la piel genéticamente más incompetente del mundo), pray for us, God bless you.”

Pobre mujer, joder. Y encima la niña no había dormido toda la noche. Una niña preciosa, flaquita como un palo y con la piel de color de azúcar moreno.

“You will be fine. She´s beautiful,” le dije señalando a la niña.

“I want her to be like you”

“She will be better”

Total, que la enfermera me ha llamado y me ha hecho los análisis para registrarme en el médico. Cuando he salido, la mujer estaba montando un pollo de la vida en Recepción, llorando. Así que a ver. Y el país lleno de psicólogos que podrían estar en los hospitales haciendo exactamente lo mismo que he hecho yo pero,

a) Curran en Cofee Shops porque no les llegan las convalidaciones para ejercer en Inglaterra.

b) Curran en Coffee Shops porque no hablan suficiente inglés como para entender a los enfermos.

c) Son ingleses o han hecho la carrera en Inglaterra, trabajan en el sector privado, y se sacan una pasta.

Y a quén coño le importa que haya una mujer desesperada porque su hijo se muere porque le han atropellado.

De verdad que hay días que apetece que te toque la Primitiva para irte a vivir a Tabarca y aparecer por tierra sólo para ir a Carrefour a comprar comida cada dos semanas.



3 comentarios

Ángel, el 25 February, dijo:

Ayayay! La ciudad es cruel como una navaja.


Irene, el 28 February, dijo:

Sí, cruel como ella sola pero… tiene un no sé qué, que qué sé yo.


uno cualquiera, el 1 September, dijo:

tú fuiste su idolo de barro… y no la engañaste.




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