Bajé del metro en Dotombori. Me comí un postre para desayunar y aún recuerdo su sabor. Compré un vestido violeta y dije que ya volvería por el azul. (Jamás lo hice). Compré caramelos con sabor de ciruela, de cereza, de yuzu. Pasé por el restaurante de okonomiyaki y dije que entraría al día siguiente. (Nunca [...]