Hoy es uno de esos días que me dan ganas de mandarlo todo a tomar viento y salir por patas al único sitio donde estoy completamente a salvo.
Cada vez que me pasa, me pregunto qué sucederá cuando ya no pueda volver porque no habrá nada, y me dan ganas de desaparecer yo antes.

Me pregunto que lugar ese.
Pero seguro que es lo suficientemente bueno como para construir una pequeña casita y vivir sola. Y vivir sola… dios.