Estancias cortas y extrañas

Estaba casi dormida en el futón que iba a dejar. Había hecho cuatro viajes del piso del que me habían desahuciado al nuevo. Ya no me quedaba casi nada que llevarme. Las botellas de champú, las muestras de cremas que dejó Marie, incluso sus geta con tiras rosa de usagi. Todo estaba ya en el [...]



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